“Girls on Film” CD Album

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ARTE PARA LAS OREJAS Ana Laura canta Hace tres años metió la cultura de club en un museo, ahora la artista ana laura alaez publica un disco de pop electrónico bajo el nombre de Girls on film DAVID FARRÁN DE MORA

ARQUITECTURAS POP. Cocó y Mario, del grupo Ciëlo, rodean a su nueva compañera, Ana Laura Aláez.

CHICA PARA TODO. ¿No es la artista número uno del arte contemporáneo en España, la que elevó la discoteca a arte? ¿No es esa chica tan mona que luce un peinado galáctico? Sí, es Ana Laura Alaez (Bilbao, 1964), sin duda uno de los nombres del arte español (aunque a ella el rollo hispano no le agrade demasiado) que más fuerte pisa en todo el mundo. Pero la respuesta afirmativa a esas preguntas nada tiene que ver con su verdadero yo. Inmune a todas las envidias, sencilla y humana, ha arrasado en ferias, museos y galerías. Su secreto para conseguir ese puesto en tan difícil mercado podría ser el del prototipo de artista del siglo XXI: ¿venderse como un producto moderno per se en un contexto bastante rancio? Como ella misma dice, «para las personas de a pie, el arte contemporáneo es un timo. Para mí, es mi manera de ver el mundo… lo único que tengo».

Para ocupar ese lugar cultiva lo fashion, reinterpreta las tendencias y mezcla con inteligencia un pastiche de muchas disciplinas con un grado de transgresión muy medido para que no llegue a molestar. Ajena a todo tipo de calificativos y divismos (Ana Laura no se siente en absoluto representante de la modernidad y se define como «la chica de enfrente») ha jugado como pocas con la cultura de club, el porno suave, el erotismo sáfico, el consumismo, el pop, lo femenino y otros temas ya clásicos del arte contemporáneo, con la diferencia de que ha sabido comunicar esos conceptos estéticos a una nueva generación de jóvenes que la idolatran cual estrella de rock.

Lo importante es vender un producto y que alguien lo compre (a ella la representa la galería Juana de Aizpuru). A ese pack se une ahora una nueva vuelta de tuerca: Ana Laura canta. En breve aparecerá un CD interactivo (publicado por Click New Wave) con siete canciones, una recopilación de las músicas de sus intalaciones y un vídeoclip, todo compuesto a medias con Mario y Cocó, del grupo Ciëlo (ex Silvania) y bajo el nombre de Girls On Film.

Pregunta: ¿Cómo es que has decidido a pasarte a la canción?
Respuesta: En 2000 realicé un proyecto muy especial, Dance & Disco, que consistía fundamentalmente en trasladar un club a las paredes herméticas del Reina Sofía. Las consecuencias fueron increíbles. Por ejemplo, atraje la atención de adolescentes que nunca habían pisado un museo. Entre otras muchas cosas, lo que para mí evidenciaba ese club era que la propia artista era quien seleccionaba al espectador, pues muchos críticos de arte se sintieron expulsados. La experiencia me dejó marcada… Paralelamente, programé sesiones de DJs una vez a la semana y en la inauguración invité a Silvania. Entre Cocó y yo hubo una atracción personal y artística muy fuerte desde el primer momento… podíamos conversar de todo entendiendo perfectamente lo que queríamos expresar detrás de las palabras. Nos une un sentido de juego y hedonismo en el trabajo. El germen del disco surgió ese mismo año, cuando hicimos una canción juntos para mi instalación Brothel. Era un corte muy mínimal, genial. La música confería al espacio un sentido vivo y energético.
P: El álbum suena a Duran Duran en los 80 o The Hacker en los 90. ¿Coincidencia, homenaje?
R: Nos gusta todo aquello que describa espacios, pero sin rechazar la seducción de la persona… los espacios no existen sin las personas. Queremos poner rostros en las ideas abstractas. Todos los temas han sido la banda sonora de mis vídeos.
P: Por lo que cuentas, ¿sigues todavía con la estética ochentera del show off, no?
R: Esta pregunta se puede entender mal. Lo del show off suena a cabaré. Y eso es lo más alejado a mi persona.
P: En un fanzine de internet he encontrado estas declaraciones tuyas: «Soy una ignorante musicalmente hablando, pero esto me hace tener una cierta ingenuidad a la hora de enfrentarme a la música. Pero es así porque yo creo por defecto, no por exceso, aunque luego, en mi trabajo, pueda parecer que me sobra todo». Explícate.
R: Quiero mantener la idea de que me enfrento a las cosas por primera vez. Sin ilusión no se puede crear. Cuando tengo una idea que se repite constantemente en mi cabeza, la hago porque verdaderamente lo necesito, es un impulso natural. Y siempre me doy cuenta que hay denominadores comunes que se repiten. Siempre hablamos de lo mismo, pero prefiero pensar que lo hacemos de una manera personal: amor, sexo, muerte… o ilusión, baile, relax… El arte es un sustituto de lo real, la mejor droga. Pero el arte también puede ser más real que lo otro. Las canciones te hacen sentir sin tener que pensar. Las canciones son arte.
P: O sea, que eres fan de la música electrónica, pero no la sigues.
R: No me gustan las clasificaciones, aunque admito que lo que más escucho es techno. Si tuviera que definir la música de Girls On Film, diría que intenta describir sentimientos abstractos. Las constantes han sido sentimientos y espacio: arquitectura, geometría, abstracción.
P: Por las cosas que haces y dices, pareces bastante punk. ¿Puede una profesional como tú, con un estatus bastante alto en el arte comercial, hacer un producto underground y quedarse tan ancha… o es para conservar un punto de enfant terrible?
R: Ante todo, lo peor que se le puede decir a un artista es que es un profesional. Admito que tengo la oportunidad de hacer grandes proyectos, pero los hago desde el corazón. Sí, tengo una naturaleza rebelde, sin embargo se puede ser punky dibujando un bambi durmiendo. Cuanta más experiencias vivo, más me doy cuenta de que lo único importante es lo que sientes. Las consideraciones u opiniones de los demás siempre me causan daño; los valores externos no me sirven. Tampoco me valen los míos porque, al final, nunca entiendo nada. Las pequeñas cosas son las que me hacen feliz. Las palabras éxito y fracaso deberían ser expulsadas del diccionario.
P: El disco recuerda a la recopilación Electrospain. ¿Crees que la desfachatez adolescente sin talento y sin nada detrás roza lo ridículo?
R: A ver, creo que es más importante una actitud creativa que tener una técnica perfecta. El talento es poder expresar lo que quieres. A veces es muy interesante expresar que eres vulnerable y que tienes miedo…o que te sientes ridículo.